18 abril 2019

Jessica apunta, dispara y... da en el blanco



Para ser un deportista de élite y obtener medallas se necesita muchos años de preparación, aunque ese no es el caso de la orureña Jessica Madeleine Velasco Zambrana (6 de junio de 1993), quien con tan solo dos años dentro del tiro deportivo ya tiene varias preseas internacionales, consiguió su clasificación a los Juegos Panamericanos de Lima (del 26 de julio al 11 de agosto) y alienta el objetivo de obtener el cupo para los Juegos Olímpicos Tokio 2020 (del 24 de julio al 9 de agosto).

En 2017 comenzó a dedicarse de lleno al tiro deportivo, aunque desde más joven disparó esporádicamente porque “me gustaba hacerlo” y su padre Óscar —un militar— le enseñó, además de que hizo el servicio Pre Militar, donde también pudo usar armas.

Pero no fue hasta que gracias a Dan Martínez conoció el tiro al plato, una de las modalidades olímpicas.

“Él compró una máquina que lanzaba platos, la probé, disparé, le di a uno y me enamoré. Ahí dije ‘yo voy a hacer tiro al plato’. Entonces me puse a investigar, me dijeron que era modalidad de fosa olímpica, pero que no existía entrenador en Bolivia. Fue entonces que me contacté con César Menacho, campeón nacional de esta prueba, y me indicó que tenía que entrenar en el exterior”, explica Jessica, quien radica en Cochabamba desde niña.

Como quería participar en los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018 buscó al “mejor de Sudamérica” y se contactó con el brasileño Roberto Schmits, quien estuvo en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

“Le conté mi situación, le dije de los Juegos Suramericanos y que quería participar, entonces le pedí que por favor me enseñe, que siempre tengo ganas de aprender. Trabajé con él ocho meses”, detalla.

Gracias a ello primero cosechó una medalla de bronce en los Juegos Bolivarianos Santa Marta 2017 y a la postre una de plata en los Suramericanos. Ambos en tiro al plato.

“Me siento muy emocionada y feliz por haber ganado esas medallas y por representar a nuestro país en varios torneos en estos dos años”, indica Jessica, quien también consiguió cuatro platas en 2018: una en el Iberoamericano de Chile y las restantes tres en torneos brasileños.

Asimismo, en febrero de esta gestión consiguió un bronce en un Abierto de Salta, en Argentina, donde se enfrentó contra puro varones.

“Me siento muy cómoda al enfrentarme a los chicos, ya es normal para mí. Creo que el tiro deportivo femenino en el país va creciendo poco a poco y como en diferentes áreas las mujeres vamos ganando nuestro lugar”, sostiene.

De ahí conoció al entrenador español y campeón mundial de tiro al plato, Pedro Martin, con quien trabaja en la actualidad.

“Es entrenador del equipo peruano y estoy viendo la posibilidad de ir a España por 10 días y luego a Perú para prepararme pensando en los Juegos de Lima, donde buscaré mi clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio, pero mi más grande sueño es ganar una medalla olímpica y para ello apunto a París 2024”, dice la deportista que en Lima usará una nueva escopeta hecha a la medida.

Velasco durante sus vuelos privados en el Inac. Foto: Jessica Velasco

Estudia para ser piloto y es modelo

Jessica Velasco no solo se dedica al tiro deportivo, ya que divide su tiempo entre esta disciplina, el pilotaje y el modelaje, todos muy importantes en su vida.

“Estudio pilotaje en el Instituto Nacional de Aviación Civil (Inac). Ya estoy por terminar el curso de piloto privado. El conteo es por horas, solo me faltan seis de las 50 que tenía que hacer. Luego comenzaré para piloto comercial, que son 250 horas”, detalla Jessica, de 25 años de edad.

Con esta carrera lo que desea es ser piloto comercial, es decir, transportar pasajeros por todas partes del mundo.

“Me siento muy cómoda haciendo pilotaje y el tiro deportivo, así que planeo, si Dios quiere, seguir haciendo las dos cosas y como soy muy competitiva buscaré ser la mejor en los dos, claro ejemplo es que en el Inac me convertí en la primera mujer que pudo manejar sola, entonces me gusta hacer todo esto”, señala la orureña.

Asimismo, hace modelaje, actividad que comenzó a practicar mucho antes que el tiro deportivo. “Empecé a hacerlo porque mi mamá (Antonella) quería que sea mucho más femenina (se ríe), entonces me dediqué al modelaje de manera más seguida cuando era más joven, ahora lo hago esporádicamente, solo cuando se presenta una buena oferta de alguna empresa”, recalca Jessica, quien es hija única.

Por todos sus logros en tan corto tiempo sus padres se sienten “súper orgullosos” y están “pendientes de todo lo que hago”, en especial en el ámbito deportivo, actividad en la que tendrá más apoyo porque está en la categoría B del programa Tunkas, en el que recibirá ayuda económica, seguro médico, entre otras cosas, para entrenar de la mejor manera.

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