Mostrando entradas con la etiqueta Alpinismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alpinismo. Mostrar todas las entradas

20 enero 2020

Bernardo Guarachi, el rey de la montaña



Bernardo Guarachi (Patacamaya, La Paz, 4 de diciembre de 1952) agrandó su leyenda como el mejor alpinista boliviano al convertirse en el primero del país en hacer cumbre en las Siete Cimas del mundo, logro que solo unas 200 personas consiguieron.

El jueves 9 de este mes, a las 19.00, hora de la Antártida (02.00 de Bolivia), Bernardo llegó a la cumbre del Macizo Vinson (4.892 metros sobre el nivel del mar) y con ello cumplió su sueño de escalar los siete picos más altos de los siete continentes del planeta (América, Europa, Asia, África, Oceanía, Antártida y Polo Norte).

“Me siento muy contento, soy un hombre importante, nadie ha llegado a todo esto. Estoy orgulloso porque he cumplido con Bolivia”, sostuvo Guarachi, el alpinista de 67 años que completó el objetivo de todo montañista.

No es un logro cualquiera, ya que solo unos 200 escaladores profesionales de todo el mundo lograron esta hazaña que implica mucho esfuerzo, no solo físico, sino económico, claro ejemplo es que para hacer su expedición en la Antártida invirtió cerca de 50.000 dólares, dinero que consiguió con su propio esfuerzo ante la ausencia de apoyo por parte del Gobierno y la empresa privada.

“No sé qué pasa con el Gobierno, desde hace tres años que mandamos cartas al Ministerio de Deportes, incluso al Presidente enviamos notas, pero finalmente no hubo respuesta, eso es lo que me puso mal, no hubo apoyo para ir a la Antártida. Los bancos y las empresas me dijeron que ya no financian más, eso me molestó mucho y por eso decidí autofinanciarme”, relató Bernardo, quien desde joven se interesó por esta disciplina.

Pocos saben que gran parte de su niñez y juventud vivió en Arica, Chile, pero durante la dictadura de Augusto Pinochet en 1974 decidió regresar al país y un día se encontró con el alpinismo por casualidad, un ciudadano español le ofreció un trabajo sin darle más detalles.

“Un día fuimos al aeropuerto a esperar a unos europeos, eran alpinistas, ahí comenzó todo. Empecé de abajo y cada vez me gustó más”, relató.

Gracias a la ayuda de uno de esos extranjeros viajó a Alemania para estudiar alpinismo entre 1978 y 1981 en la escuela Deutscher Alpenverein, donde se tituló. También forma parte de la Unión Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña.

Gracias a ello comenzó a hacer expediciones en diferentes partes del mundo, pero no fue hasta que escaló el Everest (Nepal, Asia, 8.848 metros de altitud) en 1998, el nevado más alto del planeta, cuando decidió hacer cumbre en las Siete Cimas.

Como en 1985 ya había conquistado el Aconcagua (Argentina, América, 6.959 m), ya tenía dos nevados realizados, por lo que le faltaban cinco, que los completó en diferentes años: el McKinley (Alaska, Polo Norte, 6.200 m) en 2000, el Kilimanjaro en 2015 (Tanzania, África de 5.895 m), el Elbrús en 2016 (Rusia,

Europa, 5.642 m), el Carstensz en 2016 (Indonesia, Oceanía, 4.883 m) y el Macizo Vinson este año.

Fuera de esta hazaña, en Bolivia escaló varios nevados e hizo cumbre el Illimani (6.460 m) unas 200 veces.

Esa experiencia hizo que sea reclutado por el Cónsul de Estados Unidos para que ascienda el Illimani en la búsqueda de sobrevivientes del avión, de la línea norteamericana Eastern, que se estrelló el 1 de enero de 1985, pero no vio ningún cuerpo, solo restos de la aeronave destruida.

Su esposa sufrió con el Everest

Las diferentes expediciones que tuvo Bernardo Guarachi a lo largo de su trayectoria las vivió con mucha preocupación una persona: su esposa Elena Jemio, quien se siente contenta por el sueño que acaba de hacer realidad su pareja.

“Siempre estuve soportando sus viajes, quedando con esa preocupación de que algún día mi esposo no vuelva de la montaña. Este deporte no tiene seguridad, no hemos tenido apoyo de gobiernos, que nos negaron la cooperación”, dijo Elena, quien lleva 37 años de casada con Bernardo.

De entre todas las expediciones que su esposo realizó la que más le preocupó fue su ascenso al Everest en 1998. “Requirió de tres meses para hacer cumbre. Había mucho viento, cambiaba el tiempo, subía, bajaba. Lo bueno es que tuvimos la colaboración del presidente (Hugo) Banzer”, recordó.

Con el sueño cumplido de Bernardo, Elena ahora se siente contenta y más tranquila. “Estamos bastante felices como familia porque nos dijo que ir a la Antártida iba a ser lo último y que necesitaba que le demos el gusto de cumplir las Siete Cimas del mundo”.

Tienen tres hijos: Eliot (de 33 años), Andrés (31) y Jhonatan (28). El mayor sigue los pasos del padre. “Mi hijo quiere cumplir su sueño de escalar el Everest, lo que necesitamos es apoyo”, finaliza Elena. (19/01/2020)









15 enero 2020

El Rey de la Montaña llega con la frente en alto

El escalador boliviano, Bernardo Guarachi, arribó a la ciudad de La Paz luego de escalar el monte Visor (Antártica) siendo la última de las siete cimas más altas del mundo. El reconocido deportista a nivel mundial fue recibido como un héroe por sus familiares y el público que se dio cita al aeropuerto internacional de El Alto.

Guarachi ingresó a la lista de atletas mundiales que cumplieron la marca Seven Summits, un logro que pocos pueden contar. El escalador nacional manifestó ayer que el monte Visor (de 4.897 metros) fue un logro de su propia perseverancia y empeño.

“Con las siete cimas del mundo ya he cumplido, pero escalar no creo que termine aquí. La montaña siempre nos va a seguir llamando y seguiré escalando hasta cuando termine”, declaró Guarachi, de 67 años, de los cuales cumplió 40 subiendo el Illimani y el mítico Huayna Potosí.

Esta travesía se concretó el pasado jueves 9 de enero gracias a la fuerza de voluntad de Guarachi, un hombre que en ninguno momento dudó de dar este paso y su coraje fue destacado por los extranjeros que también desafiaron al Vinsor. Sólo tres llegaron a la cima en esta reciente incursión, el resto se quedó en el campamento.

“Cuatro días estuvimos atrapados por el viento, con una tormenta. Fue terrible, algo que nadie podría imaginarse. Al final, superando todos esos obstáculos, llegué a la cima del Vinsor, y eso es lo más importante por Bolivia, por todos los bolivianos y bolivianas hice esta conquista”, declaró Guarachi ayer.

Con ropa adecuada para soportar el clima de la Antártida, alrededor de -60 grados centígrados, Guarachi ascendió la montaña, pero ese no fue el único problema que tuvo. Después de tres años se concretó este viaje, con recursos propios, y hace poco fue operado de la vesícula. Después de esta intervención quirúrgica fue a la conquista del Vinsor. “He ido operado a ese viaje”, contó.

Guarachi comenzó la escalada fuera del país en 1986 cuando llegó al Aconcagua (6.959 m), después llegó a la punta del Everest (8.848 m) en 1998, subió al Mckinley (6.194 m) en 2002, llegó al Kilimanjaru (5.985 m) en 2015, al año siguiente escaló el Elbrús (5.462 m) y el Carstenz (4.884 m) y trepó el macizo de Vinsor (4.897 m).

Bernardo Guarachi: "Conquistar la Antártida es como estar en otro planeta"

"Conquistar la Antártida es como estar en otro planeta por las fuertes tormentas de viento y nieve, la temperatura que desciende hasta los 70 grados bajo cero y el riesgo de congelarse", dijo el escalador Bernardo Guarachi que coronó el monte Vinson (4.897 m) en la región antártica, convirtiéndose en el primer boliviano en ascender las siete cimas más altas del mundo.

Con un emotivo recibimiento de sus familiares y amigos en el aeropuerto internacional de El Alto, el experimentado deportista lo primero que hizo fue mostrar el mapa de la Antártida estampado en la polera que lucía; debajo de ella aún se veía una faja que protege la herida de su operación.

"Pero la montaña es curativa y me sanó", aseveró Guarachi, que fue intervenido quirúrgicamente por una dolencia biliar dos semanas antes de su partida, el 26 de diciembre de 2019.

"El ascenso al Vinson tuvo su riesgo, estuvimos atrapados durante cuatro días por una fuerte tormenta de viento y nieve que nos alcanzó en el campamento alto a unos 3.780 metros", reveló el andinista y reconoció que "si el clima no mejoraba existía el riesgo de quedarse congelado junto con los escaladores de la expedición: una china y un canadiense"

El cuarto día mejoró el tiempo y llegó hasta la cima, coronando el Vinson (4.897 m), a las 19:00 (hora boliviana) del 9 de enero de 2020, donde colocó, con orgullo, la tricolor nacional. "Bolivia ha conquistado la Antártida y logré la marca mundial de Seven Summits o Siete Cumbres para el país", agregó el escalador, quien se constituye en el primer boliviano en escalar en el "continente blanco".

Uno de los riesgos por los que atravesó Guarachi fue las muy bajas temperaturas al escalar la montaña de la región antártica, las mismas registraron un descenso hasta los 70 grados bajo cero; mientras que otro de los desafíos de su escalada fue una pared de roca y hielo de más 1.200 metros de altura, donde se instalaron cuerdas fijas para facilitar la subida.

"Tuve que cargar mi mochila que pesaba unos 30 kilos y junto con el intenso frío el ascenso se hacía dificultoso, el esfuerzo físico es comparable con la escalada en el Everest (8.840 m), en el Himalaya", explicó el deportista con más de 40 años de experiencia.

Dijo que por sacarse unos de sus guantes, se arriesgó a que uno de sus dedos de la mano izquierda se congelara. "El intenso frío impide realizar tareas básicas de escalada en el Vinson, que no es una montaña muy alta, pero sí una de las más difíciles entre las siete cumbres más altas del mundo", agregó.

Siete cumbres


Bernardo Guarachi cumplió con la marca mundial Seven Summits o Siete Cumbres, escaló las cimas del Aconcagua (6.959 m) en América en 1986, Everest (8.848 m) en Asia en 1998 y el Mckinley (6.194 m) en el Polo Norte en 2002.

También se destacan los ascensos en la competencia, al monte Kilimanjaru (5.985 m) de África en 2015, mientras que en 2016 logró la proeza de escalar dos montañas, el Elbrús (5.462 m) en Europa y el Carstenz (4.884 m) en Oceanía, y la marca mundial fue completada con el monte Vinsón (4.897 m) en la Antártida, el 9 de enero de 2020.

Visiblemente emocionado, el experto escalador dijo que le invadió el llanto al descender del Vinson, ya que había cumplido con el sueño de dejar un record mundial para Bolivia. A esa emoción le acompañó también la tristeza, "me entristeció el haber logrado mi meta, pero solo y con esfuerzo propio", expresó.

Lamentó que ni el gobierno (el actual y el anterior), ni el empresariado, hayan manifestado interés por fomentar el desarrollo de las disciplinas deportivas, como esta, en el país.

Guarachi aseguró que continuará escalando, y remarcó que es fundamental apoyar a la juventud, tanto en el deporte como en el desarrollo de la ciencia, y que Bolivia debe prepararse para tener un espacio territorial en la Antártida por la capacidad y fortaleza que caracterizan a los bolivianos.

09 noviembre 2018

Breitfuss pone a Bolivia en lo alto del podio de Mundial

El austriaco-boliviano Simon Breitfuss volvió a poner al país en el mapa mundial del alpinismo, luego de conquistar la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Slalom Paralelo, que se desarrolló en Lituania.

Breitfuss, que compitió por Bolivia en los Juegos Olímpicos de Invierno PyeongChang 2018, ganó la prueba mundial del Slalom, por encima de Yuri Danilochkin, de Bulgaria, que se quedó con la plata, y Zaks Gedra, de Letonia, con la de bronce.

Breitfuss es uno de los impulsores de la práctica de los deportes sobre nieve en el país, y pone en alto el nombre de Bolivia en competencias internacionales.

04 septiembre 2018

Alpinismo 'BLOQUEando', a los premios UIAA

El grupo de escalada boliviana "BLOQUEando", con 11 años de intensa actividad en diferentes lugares y atractivos turísticos del país, tiene más de un motivo para festejar un nuevo aniversario, mucho más por quedar como finalista del premio 2018 de la Unión Internacional de Asociaciones de Alpinismo (UIAA). Además de "BLOQUEando", los otros finalistas son el Festival de Boulder de Mar del Plata (ARG) y Festival de Escalada de Capixaba. El pasado 10 de julio, "BLOQUEando" recibió la nominación mundial entre 69 países inscritos a la UIAA, entidad que además aglutina a más de 3.000 escaladores de práctica activa. "Sin duda, todo el equipo y la familia del BLOQUEando esperan poder llevar el prestigioso premio para Bolivia, que, sin duda, nos ayudará a seguir creciendo y mejorando", sostuvo la entidad mediante un comunicado de prensa. De ganar, recibirán incentivo económico para promover sus actividades.

30 mayo 2017

Bernardo Guarachi, el reto de un alpinista de altura



A sus 64 años de edad pretende culminar su carrera haciendo cumbre en el macizo Vinson, la montaña más elevada de la Antártida. Su reto es coronar los siete vértices más altos de los continentes, de los cuales ya logró seis: Everest (Nepal), Elbrus (Rusia), McKinley (EEUU), Kilimanjaro (Tanzania), Carstensz (Nueva Guinea) y Aconcagua (Argentina). Intenta ser el primer boliviano en cumplir ese reto, así como lo hizo con el Everest en 1998.

La oficina de Bernardo Guarachi, ubicada en el segundo piso de un modesto edificio de la avenida Camacho, de la ciudad de La Paz, siempre parece estar en tinieblas pese a tener la luz encendida. El lugar atesora algunos de los recuerdos más preciados del montañista: fotos de gran tamaño con irrepetibles compañeros de cordada, como el ya fallecido escalador kazajo Anatoly Bukréyev, medallas y reconocimientos, fragmentos de roca traídos desde los lugares más recónditos y elevados donde clavó su piolet, libros y publicaciones en distintos idiomas que testimonian sus hazañas en el mundo del montañismo.

Para este aimara de casi 1.60 metros de estatura y unos 50 kilos de peso, no hay límites en su ánimo ni en su capacidad física para atacar cimas. A su edad, asegura, muchos de sus alumnos ya se jubilaron mientras que él ni siquiera tiene problemas de rodillas. Pero esa vitalidad se ha visto mermada anímicamente por la falta de capital para lograr su último objetivo.

Los recursos cada vez son más escasos en el mundo del alpinismo, y más en un país como Bolivia, donde el montañismo está lejos de ser un deporte nacional y la alta montaña aún se mantiene en un círculo cerrado de expertos practicantes y conocedores que no pasan de 30.

Con palabras que pueden sonar a vanidad, Bernardo asegura que "el Estado perdió un valioso recurso humano" en él, al no otorgarle el apoyo debido. "Si hubiera tenido el apoyo del Estado hubiera logrado muchas cosas más", remarca.

Haciendo cuentas con las manos, de manera enfática, calcula que un 90% de los recursos para lograr cumbres internacionales salió de su bolsillo y sólo un 10% del auspicio de algunas empresas públicas y privadas.

Bernardo también coronó ochomiles como el Makalú y Cho Oyu, en Asia, y en la región picos como el Huascarán en el Perú; Ojos del Salado en Chile; Chimborazo en Ecuador, y recorrió como una cabra las 22 montañas de más de 6.000 metros de altura en Bolivia, haciendo incluso repeticiones centenarias en algunas de ellas como en el Illimani, Sajama y el Huayna Potosí.

"Por la cantidad de veces que subí montañas, tal vez hasta ya di la vuelta al mundo", refiere haciendo cálculos mentales.

Así como en lo económico, el alpinismo a Bernardo le ha costado mucho en otros aspectos. Estuvo en dos ocasiones en peligro de muerte (en el Everest y el Makalú), descuidó a su familia, se ganó muchos disgustos y pleitos, pero por sobre todo perdió amigos y ganó enemigos.

"Todo el mundo me odia, casi toda La Paz debe ser mis enemigos", expresa Bernardo con exageración al referirse a quienes le hacen la guerra por las redes sociales tratando de minimizar sus hazañas.

Incluso recuerda que uno de sus ahijados, a quien enseñó el oficio desde muy joven, ahora habla mal de él. "Dice 'yo escalo mejor que Bernardo, él no sabe", refiere.

Atribuye esta situación a la fama que consiguió y que sigue haciendo noticia, mientras que sus colegas nacionales "no se atreven a hacer como Bernardo, seguro tienen temor". Palabras que le han costado muchas críticas y calificativos desde ególatra e individualista hasta antiético.

Abandonado en Chile

Bernardo Guarachi, huérfano de madre, se crió con su padre y tres hermanos en un cantón de Patacamaya, donde nació. Al cumplir los siete años fue entregado por su progenitor a una familia del lugar que migraba a Chile.

Esa familia lo abandonó a su suerte cuando se dirigían en tren hacia Arica. Viajó escondido bajo el asiento por no tener documentos, y al ser descubierto por el cobrador, quienes lo llevaban lo negaron.

Recuerda que fue bajado del tren a eso de las 2 de la madrugada, en la estación de Villa Industrial, territorio chileno, y dejado a su suerte en la inmensidad de una noche cerrada.

"Me acuerdo que todo era oscuro y descampado, no había nadie en el lugar, ni perro ladraba". Bernardo lo recuerda como uno de los episodios más tristes de su vida.

Al día siguiente fue enviado a Visviri en otro tren por el jefe de la estación de Villa Industrial que lo acogió esa noche, y seis meses después fue llevado a Arica por Justo Suárez, un maquinista de locomotora, que junto a Fermín Burgos, un banquero socialista, lo adoptaron. Su formación primaria, secundaria y técnica la hizo en Chile, país que también le otorgó nacionalidad. Vivió ahí diez años.

"Si no hubiera ido a Chile qué hubiera sido de mi aquí (en Bolivia), es lo que siempre me pregunto. Creo que Chile me ha abierto siempre un espacio fuerte, me ha abierto los ojos y ese interés de ser viajero". Considera que esa etapa de su vida influyó en tener un espíritu libre y amor por la naturaleza.

45 años después, Bernardo continúa soñando con Arica. En sus sueños se ve en la casa cerca de la playa donde vivió, recorriendo los montículos de arena, jugando con sus hermanos adoptivos, bañándose en el mar. Dicen que la infancia es la etapa más inolvidable de la vida de una persona, y Bernardo da fe de eso. "Siempre sueño que regreso, que estoy ahí con todos los chicos, jugando... de niño uno siempre es feliz", bosqueja una sonrisa melancólica.

Pero todas esas imágenes sólo quedaron en el recuerdo, la casa que lo albergó y donde vivió muy feliz ahora está abandonada. En un reciente viaje a Arica, Bernardo la vio destechada y habitada por vagabundos.

Él aún mantiene contacto con su familia adoptiva. Dice que están muy orgullosos de su carrera de montañista.

Bernardo, al igual que quienes lo acogieron, abandonó Chile por la dictadura de Augusto Pinochet. Los diez años que pasó ahí no tuvo contacto con su familia en Bolivia. Lo creyeron muerto. Cuando regresó tuvo que hacer esfuerzos para convencerlos de que estaba vivo, que el hermano e hijo desaparecido había regresado.

"Fue un momento muy bonito, la recepción, lloré mucho, no me han reconocido al principio", recuerda Bernardo, que encontró ya hombres y mujeres a sus hermanos y a su papá con una nueva familia.

El contacto con el hielo

Aureliano Buendía, en Cien años de Soledad, vivió una experiencia fundamental al conocer el hielo de la mano de su padre; muchos años después frente al pelotón de fusilamiento recordaría ese momento. Bernardo Guarachi vivió lo mismo a los 19 años, en su primer contacto con el glaciar del macizo Condoriri en 1974.

Fue al acompañar a una delegación alemana. Eran unas 16 personas que subían a la montaña. "Yo los seguí, iba por detrás, hasta la lengua de glaciar, y tuve la oportunidad de tocarlo, desde ese momento me encantó", recuerda. En ese entonces trabajaba con un español en la agencia de turismo Bolivia 6.000.

En 1981 Bernardo inició su carrera profesional como alpinista, luego de sus estudios realizados en Alemania, donde permaneció durante tres años, gracias a la invitación de un alpinista alemán, con quien hizo muy buena amistad.

La polémica del Everest

Bernardo reconoce que su formación en alpinismo en Alemania le abrió muchas puertas y le dio autoridad en el mundo del montañismo nacional. Pero hay quienes dicen que solo cultivó su ego y sus pretensiones. Las versiones de ida y vuelta han creado una atmósfera enrarecida en el pequeño mundo del montañismo boliviano.

En una oficina de la zona de Sopocachi, planta baja de un edificio, José Camarlinghi, presidente de la Asociación de Guías de Montaña en Bolivia, del cual Bernardo es miembro, expone sus dudas sobre el triunfo de Guarachi en el Everest y apunta a Juan Carlos Escobar, montañista ya fallecido, como el primer boliviano en conquistar la cima del Chomolungma, como se conoce al "techo del mundo" en el Tibet.

"Yo tengo dudas, pero no puedo decir que no ha subido, no estaba ahí, no puedo afirmar absolutamente nada, yo más bien prefiero decir que el primer boliviano que ha subido (al Everest) ha sido Juan Carlos Escobar", expresa Camarlinghi.

Dice que otro tema polémico es el Makalú, a donde Bernardo viajó con el famoso guía Anatoly Bukréyev. "Anatoly en sus memorias dice que Bernardo no tenía técnica, pero que era muy fuerte, pero Anatoly dice que no llegaron a la cima del Makalú", refiere Camarlinghi. Sin embargo, Bernardo muestra una foto junto a Anatoly en la cima del Makalú y da una explicación del por qué no está en el registro.

Para el director general de la Escuela de Guías de Montaña, Sergio Gómez, aparte del tema de la técnica, el problema de Bernardo es el individualismo. "El ego tan grande que tiene, porque según él, es el único que puede dar un curso, es el único que sube a las cumbres".

Lo cierto es que cuatro escaladores bolivianos se pararon sobre los 8.848 metros de altura del Everest, venciendo la más inimaginable prueba de resistencia física y psicológica, superando la zona de la muerte, de los 7.300 metros hasta la cumbre, donde no hay oxígeno, en un agotador ascenso, en una ruta donde está presente la muerte, sembrada de cadáveres de más de 200 alpinistas que hicieron un viaje sin retorno.

La Base de Datos del Himalaya que guarda los registros de la legendaria Elizabeth Hawley, anotadora oficial de los ascensos, certifica que Bernardo Guarachi Mamani fue el primer boliviano en llegar a la cima del Everest el 25 de mayo de 1998 a las 5:55 hora de Nepal, a los 45 años. La ruta utilizada fue la sur.

El segundo boliviano que subió el Everest, pero bajo la bandera de EEUU, fue el médico Nils Antezana, el 18 de mayo de 2004, a los 69 años. Murió en el descenso. Su cuerpo no fue encontrado.

En tercer lugar está Carlos Escobar Aguilar, el 17 de mayo de 2006, a las 15:15 hora de Nepal, a los 44 años.

Por último, Javier Henry Carvallo Contreras, el 13 de mayo de 2011, a las 4:30, hora de Nepal, a los 48 años.

La información fue proporcionada por Richard Salisbury, analista de la Base de Datos del Himalaya.

Bernardo Guarachi subió al Everest en mayo de 1998 junto con la expedición de Singapur. David Lim, director de la expedición, da fe de ello. "Él estaba solo en la cima, fue el primero en llegar de la expedición", señala mediante un mensaje de texto enviado para esta crónica.

Lim recuerda que Bernardo planeaba subir la montaña con apenas un sherpa y sin oxígeno de botella.

"Trajo una botella de oxígeno de nosotros para usar en la escalada, y luego nos devolvió usando solo la mitad. ¡La mayoría de los escaladores habrían usado DOS botellas!", señala en el mensaje.

Otro escalador de la expedición de Singapur, Swee Chiow, recuerda a Bernardo con mucha admiración por su rapidez y fortaleza.

"Bernardo es un superhombre. Se mueve como los sherpas. Es el tipo más cortés que he conocido. Lo vi sentado todos los días fuera de su tienda, mirando las montañas (...) Su fuerza interior y su paciencia lo muestran", indica al portal Everest News, que lo considera un escalador de talla mundial.

Camarlinghi si bien pone en duda los logros en el alpinismo y destaca el "ego tremendo" de Bernardo, reconoce que "por lo menos ha hecho" por el alpinismo nacional.

"No sabemos si realmente lo ha logrado o no, pero ha ido, ha buscado la manera de hacerlo, creo que eso es muy loable, no es fácil conseguir el dinero y los auspicios, viajar, organizar, para nosotros es muy difícil, es casi imposible porque tenemos que estar trabajando para mantener a nuestras familias y (no) pensar en ir por tres meses al Everest en plena temporada", expresa.

Bernardo se queja de que nunca recibió el apoyo de sus colegas, ni una felicitación e invitación.

"He regresado (de subir montañas) y jamás me han dicho 'Bernardo, felicidades, te apoyamos'. Nunca me han dicho nada, están callados. Para fin de año siempre hay reunión de guías y ni siquiera me han enviado invitación", reprocha y culmina con un aciago: "Yo creo que todos los guías son mis enemigos".

Aún mucho por hacer

El veterano alpinista y guía de montaña, que lleva ya 36 años en el medio, señala que aún le falta mucho por hacer. Aunque el alpinismo en su vida está en la etapa final, su ascenso al Vinson no lo deja dormir.

"Tengo miedo a la muerte, no quiero morir, tengo muchas cosas todavía por cumplir", señala enfático, pero temeroso.

Sus años de estudio en Alemania le forjaron el carácter y la disciplina. Todo tiene que funcionar como un reloj, dice, todo tiene que ser preciso.

Detesta y reniega de la improvisación y la impuntualidad de la gente. "Esa programación existe cuando hablamos con los extranjeros, alemanes, suizos. Todos sus días son muy marcados. Todo debe funcionar con precisión en el turismo, pero acá (en Bolivia) te encuentras que el chofer no ha llegado a la hora porque se ha emborrachado, te pueden llamar a última hora para decirte que no van a llegar".

Su exigencia por la puntualidad lo ha llevado incluso a ya no citarse con su esposa porque asegura que "siempre llega tarde" y él solo espera máximo hasta diez minutos.

Cada vez que va a subir un pico, pide permiso y protección a la montaña. Lleva siempre consigo una pequeña ofrenda, gesto que aprehendió en uno de sus viajes al Cuzco. "Siempre pido que la montaña no me castigue", señala.

No va a las fiestas y tampoco bebe, es un tipo aburridamente sano, y si fuma "sólo es un cigarrito" y lo hace cuando está solo.

Encuentra que su único vicio es viajar, salir a donde sea. "Creo que ese es el mayor vicio que tengo", dice, y espera retomarlo con intensidad cuando deje el alpinismo profesional, que será cuando conquiste el macizo Vinson y sea el primer boliviano en lograr las siete cumbres más altas de los continentes.

Este año es el decisivo para ir a la Antártida, espera que sea así, mientras tanto seguirá buscando auspicios, porque se trata de la mayor inversión que haga después del Everest. Cuando lo logre, sólo le pedimos que regrese, lo estaremos esperando.

Bolivianos en el Everest

Bernardo Guarachi Mamani fue el primer boliviano en alcanzar la cima del Everest el 25 de mayo de 1998, a las 5:55 hora de Nepal, con 45 años de edad. La ruta utilizada fue la sur, según registros del Himalaya.

El segundo boliviano que subió el Everest fue el médico Nils Antezana, el 18 de mayo de 2004, a los 69 años, aunque lo hizo bajo la bandera de EEUU. Antezana murió en el descenso y su cuerpo no fue encontrado.

Carlos Escobar Aguilar fue el tercer boliviano en lograr llegar a la cima más alta del planeta, el 17 de mayo de 2006, a las 15:15 hora de Nepal, a los 44 años.

En cuarto lugar de entre los bolivianos que escalaron hasta la cumbre del también llamado Chomolungma, está Javier Henry Carvallo Contreras, que logró el hito el 13 de mayo de 2011, a las 4:30, hora de Nepal, a los 48 años.

03 noviembre 2015

Descenso y rapel, como terapia


Pueden ser tomados como deportes de relajación. Alejan de la rutina diaria y, a quienes sufren de estrés les sirve de terapia, pues deben concentrarse al cien por ciento y esto les lleva a olvidarse de todo lo demás. Cuando llegan a la cima, desde las alturas, disfrutan de paisajes increíbles.

El descenso y el rapel —o escalada— son deportes definidos como extremos, pero también de relajación; ayudan a tratar el estrés y a alejarse del alcohol y de las drogas, asegura un grupo de intrépidos instructores del “Club de Montañismo Aventura de Sucre”. Estos jóvenes invitan a la población de Sucre y Potosí a animarse a experimentar los beneficios de estos pasatiempos intensos.

“Cuando se practica por primera vez rapel o descenso, lo primero que se experimenta es la sensación de vértigo. Después, cuando se llega a cierta altura uno se da cuenta dónde está y lo que puede hacer. La emoción y la adrenalina están en su punto máximo”, describe a ECOS el presidente del Club, Carlos Alberto Asebey.

En la parte turística se experimentan sensaciones y en lo deportivo sirve para la superación personal; se aprende a ser más fuerte, ágil, a dominar técnica para tomar otras rutas, a crearse retos y fijarse metas.

“Muchas personas practican estos deportes: cada uno tiene su riesgo, pero es muy divertido”, dice Asebey.

De relajación
Tanto el descenso como el rapel o escalada pueden ser tomados, además, como deportes de relajación. Alejan de la rutina diaria y, a quienes sufren de estrés les sirve de terapia, pues deben concentrarse al cien por ciento y esto les lleva a olvidarse de todo lo demás. Cuando llegan a la cima, desde las alturas, disfrutan de paisajes increíbles.

Sergio Paz, instructor del Club, afirma que estos deportes ayudan a alejar a adolescentes, jóvenes y adultos del consumo de drogas y alcohol, ya que se realizan sobre todo los fines de semana y exigen prepararse con antelación, tanto física como materialmente.

El día de la escalada o descenso tienen que estar conscientes y con sus cinco sentidos, listos para despertar temprano; así se abstienen de asistir a fiestas u otras salidas nocturnas en las que muchos suelen beber alcohol.

El Club
Actualmente integrado por 80 personas de ambos sexos, cuyas edades oscilan entre nueve y 33 años, el Club de Montañismo Aventura de Sucre se fundó en 2011, aunque algunos de sus miembros tienen más de nueve años de experiencia.

Su presidente, Carlos Alberto Asebey, detalla que se trata de un grupo diverso, que está integrado por abogados, psicólogos, médicos, ingenieros, estudiantes universitarios, colegiales y niños, entre aficionados y novatos, todos muy unidos.

Por el momento, los instructores practican escalada solo en el municipio de Sucre, debido a sus estudios y al trabajo. De acuerdo con su experiencia, los lugares más interesantes para practicar rapel y descenso son: todo el contorno del cerro Sica Sica, la Hoyada, el Sancho y Garcilazo.

Los materiales
El equipo esencial que se requiere para la práctica de ambos deportes consiste en: casco, arnés de escalada, mosquetones de seguridad, descensores, cuerdas dinámicas y estáticas, cintas de anclaje y zapatillas especiales.

La seguridad individual implica un equipo costoso: cada persona requiere mínimamente de unos 3.000 bolivianos para contar con lo básico. El club presta lo necesario a quienes no tienen ese equipo fundamental.

En Potosí
La Secretaría de Desarrollo Económico y Planificación del Gobierno Municipal de Potosí, mediante la Dirección de Turismo a la cabeza de Rolando Colque, invitó a los instructores del club sucrense para que dicten un curso de escalada o rapel con el fin de promocionar el turismo de aventura en la comunidad de Mondragón.

Al día siguiente del curso de capacitación, organizado por Jacobo Copa y al que asistieron una treintena de personas, se dirigieron a Mondragón para escalar la colina de Chullpa Pata.

Mondragón, ideal para la aventura
A Mondragón, desde la ciudad de Potosí, se puede llegar en autobús. Se recorren 35 kilómetros en un camino empedrado y serpenteante que, al final, se torna en polvoriento. Recompensa con un paisaje natural maravillo que invita a la aventura.

La Hacienda de Mondragón se encuentra ubicada a orillas del río Tarapaya, muy cerca de Chullpa Pata. Perteneció a la viuda Magdalena Téllez, en 1673 el lugar cobra importancia por la famosa leyenda de “El Santo Cristo de Bronce”.

El paisaje rocoso dibuja un cañadón estrecho que se interna más allá de 25 kilómetros; los peñascos tienen formas caprichosas y los farallones son pronunciados, en tanto que las cuevas, profundas, disparan la imaginación.

El lugar está plagado de formaciones graníticas de color amarillento, con características que muestran entrecruzamientos fuertes en planos largos, con presencia de areniscas calcáreas que las hacen resistentes a la erosión pluvial y eólica.

Actualmente allí se desarrolla el rodaje de una adaptación de las Crónica Potosinas “Santo Cristo de Bronce”, una tarea encomendada por el Gobierno Municipal de Potosí a la empresa Audio Visual “Algo Más Cine”, una producción destinada a crear cultura turística en la población local.

Chullpa Pata, ¡pura adrenalina!
Chullpa Pata es un bloque rocoso inaccesible, con una elevación de más de 100 metros. Guarda celosamente restos de utensilios que son testigo de la existencia de una civilización que el tiempo no pudo dejar en el olvido.

Refleja el pasado y el misterio de una ciudadela precolombina, con callejuelas caprichosas; pequeñas moradas que el tiempo dejó en el olvido.
En la escalada deportiva se desarrollan dos técnicas muy empleadas debido a sus características: el rapel y el descenso con cuerdas, acordes a las elevaciones que tiene el cañón de Chullpa Pata.

“Si desean disfrutar del paisaje y la naturaleza de manera diferente, con la adrenalina en su máxima expresión, la escalada deportiva es su opción”, invita el presidente del Club de Montañismo Aventura de Sucre, Carlos Alberto Asebey.

Los interesados en integrarse al grupo pueden hacerlo escribiendo a: aventurasucre@outlook.com o llamando a los celulares: 70332579, 75770339 y 67652189.

CARACTERÍSTICAS DE LOS DEPORTES EXTREMOS
- Producen nuevos retos constantemente.
- Requieren un compromiso significativo.
- Generan sensación de riesgo y adrenalina.
- Carecen de reglas estáticas.
- Son un camino para la autorrealización.
- Son un sinónimo de aventura.
- Se practican al aire libre, en contacto con la naturaleza.
- Ayudan a mermar el estrés.
- Requieren constante práctica y mantenerse en buen estado físico.
- Exigen utilizar ciertos elementos de seguridad.

Trabajo en tres áreas
Carlos Alberto Asebey (27)
Presidente del Club
“Ya estamos establecidos, somos un grupo grande pero no hay mucho conocimiento, falta más difusión. En el Club se trabaja en tres áreas: En el deporte, donde cualquier persona puede unirse a sus actividades sin costo; también prestamos servicio de tour a las agencias de viaje, y realizamos trabajos de difícil ascenso vertical, como la instalación de letreros, por ejemplo. Además, realizamos capacitaciones algunos fines de semana”.

El potencial de Potosí
César Calani (25)
Instructor
“Desde hace dos años trabajo como guía turístico y desde hace cinco practico escalada y trekking. Potosí tiene buen potencial, vi que las autoridades se interesan en apoyar a la actividad de aventura. Invito a que sean parte de este deporte, que sirve para eliminar el estrés que está afectando a la gente. Con la práctica uno se siente liberado y se olvida de los problemas, solo se concentra en lo que está haciendo”.

Con la seguridad no hay peligro
Guillermo Santibáñez (29)
Instructor
“Soy instructor rescatista del grupo SAR desde hace 12 años. Este deporte es maravilloso y muy interesante, por acá recién se está conociendo, sobre todo la escalada; sería bueno que se socialice más. Con la seguridad debida no hay peligro: los anclajes deben estar bien enchapados (puestos), a una profundidad considerable para que no se suelte. Para el descenso es lo mismo, el anclaje debe ser un poco más amplio”.

Una práctica que desestresa
Luis Antonio Sotomayor (26)
Instructor
“Es una práctica hermosa, yo la realizo desde hace cinco años; desestresa y libera. Todos lo pueden practicar, solo hay que saber hacer los nudos de las cuerdas y conocer las posiciones. Los niños son los que mejor obedecen todas las órdenes, no es lo mismo que con las personas mayores. Yo lo llevé a mi sobrino de siete años y para ser su primera vez, escaló perfectamente. También llevé a mi enamorada y le encantó”.

Ayuda a quitar las penas
David Lora (14)
Instructor
“Practico rapel y descenso desde hace un año y medio; me encanta, es muy divertido. Nos reunimos los fines de semana, te ayuda a quitar las penas y a perder el nerviosismo que se siente; eso es lo más lindo que tiene, porque vas a desestresarte y a disfrutar de la naturaleza. Es algo muy lindo, vale la pena. En Potosí hay buenos lugares para escalar y hay personas que tienen el coraje para subir o para hacer descenso”.

En vez de ir a una fiesta
Sergio Gustavo Paz (19)
Instructor
“Hace año y medio que me dedico al rapel, es un deporte de relajación que te saca de la rutina. Nosotros vamos los sábados y domingos a escalar. Yo, en vez de ir a una fiesta prefiero ir a escalar, porque si voy a la fiesta puedo beber y hacer cosas malas y al día siguiente no voy a estar con ganas de salir. Con la escalada te abstienes de las fiestas, impide que la gente tuerza su camino”.

29 julio 2015

ALPINISMO Martínez pide una renta Vitalicia

Hizo su solicitud a través de una carta enviada al presidente del Senado.

El andinista Alfredo Martínez, que llevó a cabo esta actividad durante 40 años y hoy cuenta con 80 años de edad, le ha solicitado al Senado le entregue una renta vitalicia como un reconocimiento a su larga trayectoria en beneficio del deporte boliviano.

“Le envíe una carta del presidente del Senado, el señor "Gringo González", pidiéndole respetuosamente me haga el favor de entregarme una renta vitalicia, que sería del salario mínimo, para lo que resta de mi vida”, dijo el deportistal al mostrar todos los recortes de periódicos en los que se pondera su actuación, sobre todo haciendo pico en los nevados más altos de América del Sur.

“Ojalá pueda entrevistarme con el presidente del Senado para poder hablar respecto a este tema”, dijo Martínez.

22 junio 2015

Cursos vacacionales de escalada en el montañismo municipal

La Asociación Municipal de Montañismo Oruro, a la cabeza de Saúl Morales, llevará adelante los cursos de escalada en roca, en las vacaciones de invierno para niños y niñas de diferentes edades, el curso comenzará el 30 de junio, en el sector de Rumy Campana.

Con el propósito de incentivar la práctica del montañismo y contar con un mayor número de escaladores, se tiene previsto realizar los cursos de escalada, durante cinco días continuos, "queremos que nuestros deportistas y aficionados de la escalada, puedan participar de esta actividad deportiva, siendo que a cualquier persona que le guste escalar, puede participar, siempre y cuando sea mayor de 8 años, de igual forma hacemos la invitación a los diferentes alumnos de las escuelas de la ciudad de Oruro, para que participen de este evento", señaló el directivo.

Morales detalló que se tendrá dos turnos para la enseñanza, por la mañana y la tarde, de manera que los interesados en aprender a escalar, puedan tener la facilidad de acomodarse a los distintos horarios, con los que se cuenta, en esta oportunidad.

Las inscripciones se reciben en su ambiente asignado en el edificio de la Casa Municipal del Deporte. Asimismo se manifestó que se entregarán certificados de participación, a todos los participantes en los cursos vacacionales de manera que pueda servir como un incentivo.

11 julio 2013

La adrenalina hasta el límite

Manos húmedas, corazón y respiración se aceleran. Una sola molécula es responsable de estas reacciones: la adrenalina. Es una hormona fabricada por nuestro organismo para luchar contra las agresiones. Para algunos, las sensaciones que provoca son desagradables, pero para otros la adrenalina puede convertirse en una verdadera adicción. Caída libre, salto al elástico, Fórmula 1 o paracaidismo, nada es demasiado peligroso para estos amantes del riesgo.

Si necesitas para sentirte feliz practicar un deporte que subirá la adrenalina, entonces, los deportes extremos son exactamente los que debes practicar.

También si deseas mantenerte en forma, estos deportes son recomendados porque tu organismo gastará mucha energía. Por lo tanto, la grasa acumulada en tu cuerpo será fácilmente consumida. Toma en cuenta que aunque estos deportes te proveen satisfacción y entrenamiento, también pueden llegar a ser riesgosos si no respetas las medidas de seguridad necesarias. Por eso, es importante acudir a centros o personas profesionales en éstos.

chequeo MÉDICO

Es importante conocer nuestro estado de salud antes de realizar cualquier deporte extremo. Por eso, se aconseja realizarse un diagnóstico médico para saber si tenemos alguna enfermedad, sobrepeso y comprobar la resistencia del corazón.

PREPARACIÓN

Se recomienda hacer ejercicios para incrementar la fuerza en los músculos. Asimismo, la alimentación es

esencial, ya que debemos consumir alimentos con alta cantidad de proteínas.

seguridad

Se debe contar con equipos modernos y resistentes. Además, éstos deben ser de acuerdo a los requisitos del deporte extremo que vamos a practicar. Es primordial tener la instrucción de una persona profesional para guiarnos.

6 OPCIONES TUS SENTIDOS AL MÁXIMO

1 Paracaidismo

Libertad, ligereza y diversión son las palabras que mejor definen la caída libre. Permite desafiar la gravedad y liberarse de la presión acumulada durante la semana de trabajo. Respira hondo antes de saltar y estarás flotando en el aire a 4000 metros de altura. No tengas miedo porque te acompañará un instructor profesional, el cual te guiará y dará consejos para que el salto sea seguro.

2 Salto al elÁstico

Actividad más económica, el salto al elástico permite sentir sensaciones fuertes. Se trata de lanzarse al vacío con un elástico amarrado en el tobillo. La subida de adrenalina es asegurada para todas las personas apasionadas de este deporte extremo. Al realizarlo el objetivo es sentir sensaciones parecidas a la caída libre, pero con más accesibilidad. El salto es muy rápido, no te olvides abrir tus ojos para aprovechar al máximo.

3 ALPINISMO

Es un deporte que se puede practicar en muchos lugares. Obviamente, las montañas proveen unos paisajes increíbles, pero los principiantes pueden empezar en paredes menos peligrosas. Para realizar el alpinismo sobre hielo, se requiere una buena condición y experiencia, ya que es una actividad muy física y cansadora que exige mucha concentración, pero que provee sensaciones increíbles.

4 PARAPENTE

La historia moderna del parapente está directamente relacionada con el paracaidismo. Sin embargo, el despegue desde las montañas es más sencillo y económico que saltar desde un avión. Es la actividad ideal para descubrir e iniciarse en los deportes aéreos con toda seguridad, ya que lo harás junto a un instructor. El despegue y aterrizaje durante tu vuelo en parapente se realiza de forma suave y además de las sensaciones, podrás disfrutar de un panorama fantástico. La belleza de los paisajes desfila debajo de tus pies. Te dejarás llevar por el viento y deambularás entre las montañas.

5 MOTOCROSS

Es un deporte practicado sobre un circuito que contiene obstáculos naturales o artificiales como montículos, giros, agua o tierra; arena y barro. No es solamente un deporte de velocidad, sino también de equilibrio y control. Una vez la experiencia adquirida, sentirás sensaciones extremas que convierte este deporte en apasionante.

6 Rafting

La búsqueda de sensaciones, de enfrentar una situación insólita son parte de las motivaciones que empujan a alguien a realizar rafting. Esta actividad consiste en bajar ríos con mucha corriente. Sentirás muchas sensaciones diferentes. Además, el hecho de realizar este deporte en grupo añade una fantástica emulación que te dejará recuerdos inolvidables.

26 mayo 2011

Bernardo Guarachi y su hijo conquistan cumbre de Cho Oyu en Himalaya

El reconocido escalador Bernardo Guarachi y su hijo Eliot son los primeros bolivianos que alcanzaron la cima el Cho Oyu, una de las cumbre más altas del plantea que está ubicada en la cordillera del Himalaya, la cima supera los 8 mil metros de altura.

Bernardo Guarachi, el único boliviano que alcanzó la cima de la montaña más alta del planeta Everest, coronó la cima del Cho Oyu junto a su hijo Eliot. Ambos montañistas llegaron a la cumbre el pasado 5 de mayo, luego de 42 días de intensa marcha, en esta expedición participaron andinistas de más de15 países.

Laboratorios INTI y su producto Mentisan de patrocinaron esta expedición. La compañía farmacéutica explicó que el apoyo al alpinista boliviano se enmarca en su política de Responsabilidad Social Empresarial, donde la práctica del deporte ocupa un lugar privilegiado.

Antes de lanzarse a la cumbre del Cho Oyu, Bernardo y Eliot cumplieron un riguroso entrenamiento ascendiendo las montañas más elevadas del país como, por ejemplo, el Illimani, a donde escalaron más de 180 veces. Esta preparación les permitió coronar el Cho Oyu y regresar al país en óptimas condiciones de salud.

Eliot Guarachi comentó que en la expedición al Cho Oyu no contaron con tecnología satelital ni reportes climatológicos, "Sólo nos basamos en la experiencia y decisión de mi padre y fue todo un éxito", dijo.

"Las emociones más grandes que he vivido han sido posibles gracias a la naturaleza", agregó Bernardo Guarachi, quien a sus 58 años de edad cumplió con su sueño de coronar el triángulo de los "ochomiles": Makalu, Everest y Cho Oyu.

Rumbo a la cima del Lhotse

Para el 2012, Bernardo y Elliot tienen previsto conquistar la cima del Lhotse, con 8.516 metros sobre el nivel del mar y convertirse - nuevamente - en los primeros bolivianos en llegar a la cima de la cuarta cumbre más elevada del mundo.

"El próximo año mi hijo (Elliot) escalará el Everest, para luego juntos coronar la cima del Lhotse".

Bernardo Guarachi Es alpinista profesional desde 1981 pero escala montañas desde 1976, escaló el Illimani en 186 oportunidades, encabezó rescates como el del avión Eastern que se estrelló en el Illimani y conoce perfectamente la Cordillera Real, desde Chile hasta Argentina.

Asimismo, llegó a la cima del Sajama aproximadamente 40 veces , subió el Aconcagua en más de tres oportunidades, conquistó la cumbre del Makalu en el Himalaya y fue el primer boliviano en coronar la bandera nacional en la cima del Everest a 8.850 metros sobre el nivel del mar.

08 mayo 2011

Bernardo Guarachi y su hijo coronan la cima del Cho Oyu

El escalador boliviano Bernardo Guarachi y su hijo Eliot coronaron la cima de la montaña Cho Oyu, en la cordillera del Himalaya. En una reciente comunicación, el montañista confirmó que la expedición boliviana llegó a la cumbre del nevado el 5 de mayo, y fueron los primeros en cumplir con la proeza antes que las demás representaciones de alpinistas de otros 15 países.

Andrés Guarachi, el segundo hijo de Bernardo, el primer boliviano en llegar a la cima del monte Everest en 1998, informó a Cambio que su padre y hermano lograron llegar a la cima del Cho Oyu, que tiene una altura de 8.201 metros, sin el uso de botellas de oxígeno ni guías.

Ambos escaladores llegaron al campamento base del Himalaya el 22 de abril y posteriormente fueron ascendiendo la montaña que en tibetano significa Diosa Turquesa.

A los 7.200 metros, a una altitud en la que debían cumplir con la última etapa de su ascenso, ambos escaladores interrumpieron la comunicación. Bernardo y Eliot Guarachi fueron los primeros bolivianos en llegar a la cumbre. Para el experimentado escalador, el Cho Oyu es la tercera montaña en ser coronada de las 14 que tienen más de ocho mil metros de altura existentes en el mundo.

Él ya llegó a la cima del Everest (8.848 metros), del Makalu (8.463 metros) y del Cho Oyu.

Andrés Guarachi expresó su alegría y reiteró que ambos escaladores se encuentran en óptimas condiciones y que en las siguientes horas, cuando puedan alquilar un teléfono satelital, ampliarán la información.

“Mi padre y mi hermano fueron los primeros en llegar a la cumbre del Cho Oyu, antes que los representantes de los otros 15 países”, enfatizó. Los dos montañistas cumplieron con un entrenamiento riguroso, juntos ascendieron casi todas las montañas elevadas del país.

Ellos no cuentan con un propio teléfono satelital ni con botellas de oxígeno y menos con guías, por el factor económico —comenta Andrés Guarachi—, ya que su hazaña en representación del país no contó con ninguna clase de respaldo.

Guarachi y su hijo Eliot, un experto esquiador, tienen previsto retornar al país el 22 de mayo.

07 mayo 2011

Guarachi contra 15 países por la cima del Cho Oyu

La expedición boliviana ya no puede comunicarse mientras asciende a más de 7.200 metros, cerca de la cumbre, en el Himalaya.

El montañista boliviano Bernardo Guarachi y su hijo Eliot se encuentran sin comunicación en la montaña Cho Oyu (8.201 metros) y, si el clima es favorable, tienen previsto llegar a la cima del nevado en las siguientes horas. Una reciente comunicación del escalador describe que ambos compiten por lograr coronar la cumbre de la montaña del Himalaya en una competencia con las representaciones de escaladores de 15 países.

La expedición boliviana, que no cuenta con guías de montaña, ni botellas de oxígeno —por la carencia de recursos económicos— y que pretende coronar el nevado en nombre del país, se instaló en el campamento base el 22 de abril.

En la última comunicación, Guarachi, el primer boliviano en llegar a la cima del Everest, la montaña más alta del mundo con 8.848 metros, en 1998, explicó que él y su hijo, un experto esquiador, estaban a una altura aproximada de 7.200 metros y desde donde ya no existe la posibilidad de hacer un nuevo contacto a través del teléfono satelital. Los familiares de Guarachi en La Paz esperan una nueva comunicación con los montañistas, después de que ellos lleguen a coronar el Cho Oyu y en su descenso al campamento base en el Himalaya.

La montaña llamada Cho Oyo es el sexto nevado más elevado del mundo y su nombre en tibetano significa Diosa Turquesa.

Fue escalado por primera vez el 19 de octubre de 1954. Herbert Tichy, Joseph Joechler y el ‘sherpa’ Pasang Dawa Lama, formando parte de una expedición austriaca, fueron los primeros en coronar la cima del nevado considerado sagrado.

Eliot Guarachi y su padre se convertirán en los primeros escaladores bolivianos en ‘hacer cumbre’ del Cho Oyu en las siguientes horas, dependiendo del clima que se registre en la alta montaña, aspecto que puede retrasar la proeza. Ambos escaladores tuvieron un riguroso entrenamiento y ascendieron juntos casi todas las montañas del país. Bernardo consiguió llegar a la cumbre del Everest y del Makalu (8.463 metros), ambos en la cordillera del Himalaya. Uno de sus ideales es coronar las 14 montañas del mundo que tienen más de ocho mil metros, conocidos como los ‘ochomiles’.

Un ritual a los Apus o montañas se realizó el fin de semana en el Huayna Potosí (6.088 metros), en la Cordillera Real, por el éxito del ascenso de ambos escaladores.

03 mayo 2011

Guarachi está cerca de coronar la cima del Cho Oyu

El escalador Bernardo Guarachi y su hijo Eliot se encuentran a 7.200 metros de altitud en su ascenso al nevado Cho Oyu en la cordillera del Himalaya y tienen previsto coronar la cima ubicada a más de ocho mil metros hasta el 6 de mayo.

La confirmación de la ubicación de la expedición boliviana se cumplió la madrugada de ayer, cuando Bernardo Guarachi a través de un teléfono satelital se comunicó con sus familares desde la misma montaña.

En la comunicación telefónica desde la cordillera del Himalaya, el escalador, el primer boliviano en coronar la cima del Everest (8.848 metros) en 1998, dijo que él y su hijo se encuentran en óptimas condiciones y en pleno ascenso en el nevado a una altura de 7.200 metros.

El nevado Cho Oyu es la sexta montaña más alta del mundo, forma parte del Himalaya y se encuentra en la gran meseta central de Asia, situada en la frontera entre Nepal y Tíbet.

Ambos escaladores serán los primeros bolivianos en coronar la cima del nevado que es considerado por los tibetanos como de una de las montañas más bellas y sagradas. La hazaña de la expedición nacional se cumplirá sin el acompañamiento de guías y sin el uso de botellas de oxígeno.

La expedición, tras instalarse en el campamento base el 24 de abril, procedieron a subir al campamento avanzado, a unos 5.800 metros.

Ambos escaladores siguieron ascendiendo por dos campamentos, y deberán llegar al tercero que está a una altura de 7.400 metros, para posteriormente llegar a la cima a una altitud de 8.201 metros. La cumbre tiene previsto ser coronada hasta le 6 de mayo dependiendo del clima en la alta montaña.

Ya no existe comunicación con ambos escaladores hasta que ellos se comuniquen nuevamente, luego de llegar a la cima de la montaña Cho Oyu, y cuando desciendan al campamento base.

“Una de las motivaciones que tuvieron ambos —padre y hermano— para ascender el Cho Oyu, es el proyecto de mi padre que es el de conquistar la cima de los 14 nevados que tienen más de ocho mil metros de altitud”, explica Andrés Guarachi, el segundo hijo de Bernardo.


RITUAL A LOS APUS

Mientras los escaladores bolivianos continúan con el ascenso en el Himalaya, la agencia Andes Expediciones y los miembros de la Fundación Guarachi, además de personas que aprecian y valoran la hazaña de los montañistas, organizaron ayer una ceremonia ritual en el nevado Huayna Potosí de la cordillera Real dedicado a los Apus o montañas para que ambos andinistas encuentran el sendero adecuado en su hazaña de coronar la cima del Cho Oyu. Una treintena de personas llegaron al Huayna Potosí y luego de un ascenso hasta el glacial del nevado que es llamado el “joven que hace ruido” o el “alborotador” —por los ruidos subterráneos que se registran en la montaña— unieron sus deseos para que Bernardo y su hijo Eliot puedan coronar la cima de una de las montañas del Himalaya.

El Huayna Potosí (6.088 metros) es conocido por los aymaras como el “cerro joven” y al ser el séptimo Apu de la Cordillera Real es considerado por Guarachi como la montaña que establece el camino a la concreción de la armonía entre el hombre y la naturaleza.

El ritual en la montaña se cumplió también por un mensaje de vida, luz, fuerza y respeto por la humanidad y por todos los seres vivos del cosmos. Bernardo y Eliot estuvieron en constante entrenamiento para cumplir con el ascenso al Cho Oyu, juntos ascendieron casi todas las montañas de Bolivia y el Aconcagua de Argentina que tiene una altura de 6.962 metros.


El sueño de coronar los ‘ochomiles’

Bernardo Guarachi, el primer boliviano en llegar a la cima del Everest, el nevado más alto del munod, tiene el deseo de coronar las 14 montañas del mundo que tienen más de ocho mil metros, conocidas por los escaladores como los “ochomiles”.

Guarachi, llamado el “Pata de cabra”, ya ascendió de los 14 nevados más altos del mundo, el Makalu (8.463 metros) y el Everest (8.848 metros) ambos ubicados en la cordillera del Himalaya.

El consagrado escalador boliviano escaló hasta el 2010 más de 180 veces el Illimani, también coronó la cima de los cinco picos más altos de América Latina: Aconcagua, Ojos del Salado, Huascarán, Sajama y el Chimborazo.

15 abril 2011

Guarachi va tras la conquista del Cho Oyu, su tercer pico más alto

A 12 años de haber llegado a la cima del Everest, seducido por los imponentes nevados, Bernardo Guarachi irá a la conquista de su tercer pico más alto: el Cho Oyu del Tibet, esta vez acompañado de su hijo Eliot.

Ambos están ya en el campamento base inferior, a 4.500 metros de altura, aclimatándose para iniciar mañana la escalada hacia la cima del sexto monte más alto del mundo, a la que tienen planeado llegar en mayo.

“Tuve que esperar más de diez años porque me rompí la espalda, que tardó seis años en sanar completamente”, explicó el experimentado andinista, que conversó con Página Siete hace algunos días, poco antes de emprender viaje.

Guarachi asegura que está en forma para realizar la escalada del monte tibetano Cho Oyu, al que subirán por la cara oeste. “Ya no pude hacer grandes expediciones, pero no dejé de escalar”, dice Guarachi, que hasta 2010 subió 186 veces al Illimani.

A sus 54 años, su meta es cerrar un triángulo de montañas “ochomiles” (de 8.000 metros sobre el nivel del mar). La primera fue el Makalu y luego el Everest.

Según Guarachi, el sueño de todo alpinista es escalar los 14 “ochomiles”: Everest, K-2, Kangchenjunga, Lhotse, Makalu, Cho Oyu, Dhaulagiri, Manaslu, Nanga Parbat, Annapurna I, Gasherbrum I, Broad Peak, Gasherbrum II y Shishapangma.

Ya lo hicieron 12 alpinistas. “A mí ya no me queda tiempo para lograrlo, por eso quiero cerrar el triángulo”, resaltó el alpinista que, sin embargo, considera que su hijo Eliot de 24 años, si podrá cumplir la proeza.

Aunque cree que advierte que el joven primero deberá alcanzar las “Siete cimas del mundo”, las más altas de cada continente: Kilimanjaro (África), Elbrús (Europa), Aconcagua (Sudamérica), Pirámide Cartenz (Oceanía), Mc Kinley (Norteamérica), Monte Visón (Antártida) y Everest (Asia).

El Sajama, el primero

“Parecía hablarme, sentía que me desafiaba a enfrentarla, luego entendí que me invitaba a conocerla”, comenta sobre la primera vez que vio el nevado Sajama, de 6.548 metros.

A los 21 años alcanzó por primera vez su cima, al igual que el Illimani y el Huayna Potosí. Durante tres años, hasta que tenía 25, se formó profesionalmente en los Alpes de Alemania.

A su retorno, escaló varias montañas de Bolivia, Perú y Chile. A los 32 conquistó el Aconcagua en Argentina, parte de las “Siete cimas del mundo”. Luego comenzó su sueño de llegar a los picos más altos del mundo.

En la cima del Makalu

Junto a la expedición de Estados Unidos “Condor Adventures” ascendió el Makalu, de 8.463 metros, con diez norteamericanos, un inglés y un ruso.

En Nepal le sorprendió el respeto que tiene la gente al lugar, pues partieron al primer campamento luego de que los sherpas (pobladores del Himalaya que transportan los alimentos y materiales de los alpinistas) hicieran una ceremonia.

Guarachi recuerda que llegaron agotados a la primera base, lo que no impidió que quedara prendado de la belleza que se ve desde esa altura. La rutina fue escalar poco a poco, descansar y comer para reponer las fuerzas, y seguir la dificultosa marcha.

Luego de 30 días de luchar contra el gélido clima (menos de 40 grados bajo cero), donde un error puede costar la vida, y de constante presión, “a las 14:05 del 29 abril de 1994 logré cumplir mi primer anhelo: escalar el increíble monte Makalu”, cuenta el alpinista, que fue el hombre número 94 en lograrlo. Allí le impactó ver dos cadáveres de alpinistas perdidos que murieron congelados.

Primer boliviano en el Everest

El gran sueño de todo alpinista es conquistar el Monte Everest. Y él lo logró con el apoyo económico del grupo “Amigos de Guarachi”. Con el financiamiento asegurado, se preparó para tener la resistencia física y confianza mental que le permitan alcanzar ese sueño que culminó luego de varios intentos.

Guarachi recuerda que en sus primeros ascensos no pudo pasar de los 8.200 metros debido a las condiciones climatológicas. Y en el penúltimo intento, se quedó a 100 metros del pico porque no tenía suficiente soga y una tormenta inesperada le devolvió al campamento base.

“Comencé otra vez mi preparación por un mes y medio. Y el 25 de mayo de 1998, finalmente mi ilusión se hizo realidad”, señala. Esa expedición duró 110 días.

Al llegar al campamento base, a 7.980 metros, le pareció ver una ciudad en la Luna por los cientos de carpas que albergaban a más 300 expedicionistas y 600 sherpas que estaban listos para subir a la cumbre.

Iniciaron el ascenso a las 22:00, él estaba con dos amigos y recuerda que poco a poco la gente claudicaba por el cansancio o el frío extremo. A las 4:00, se detuvo con sus dos compañeros porque la oscuridad no permitía ver nada y un paso en falso podía significar la muerte.

“La adrenalina me impulsó a seguir solo”, resalta Guarachi, hasta que a las 5:00 alcanzó el cielo. Llegó a la cima del mundo haciendo realidad su sueño.

Allí permaneció una hora, un récord, porque nadie antes duró tanto en el sitio ya que la falta de oxígeno y las condiciones extremas impiden que el cuerpo resista más. “Sentí una inmensa emoción al colocar la bandera boliviana en medio de tan soberbio paisaje”, recuerda.

“Las emociones más grandes que he sentido fueron posibles gracias a la naturaleza”, afirma. Para él, es “una verdadera tristeza, que desde hace 30 años el calor esté destruyendo los nevados”. Esta situación debe motivarnos a tomar conciencia de lo que está sucediendo, manifestó antes de partir a la conquista de la “diosa turquesa”.

Las hazañas
Experiencia Guarachi escala montañas desde 1976 y lo hace de manera profesional desde 1981.


Experto Conoce a la perfección la Cordillera Real, desde Chile hasta Argentina.


Récord Alcanzó la cima del Illimani 186 veces.


Rescate Encabezó varias misiones como la del avión de Eastern que se estrelló contra el Illimani.


Escalada Subió el nevado Sajama unas 40 veces.


América Escaló el Aconcagua más de tres veces.


Costo El alpinismo es un deporte muy costoso. Para la expedición en el Cho Oyu, Guarachi necesita $us 43.000.