06 marzo 2017

El bádminton, la práctica “fusionada” que usa plumas

Imaginemos un convencional partido de voley con su habitual sistema de puntuación y tres sets. Solo que en lugar de jugar con una pelota usual para esa práctica, será necesario utilizar un baloncillo con cierta forma icónica y una cola, compuesta por 16 plumas de ganso de seis centímetros de largo.

Dicha “pelotita” o elemento que pasará desde una mitad de la cancha hasta la otra (la del rival) se llama volante. También será necesario usar raquetas con tronco largo (68 centímetros), por lo que entra en el imaginario la figura del tenis.

Ello es una aproximación a lo que es el bádminton, un deporte no “popular” en Bolivia, pero que estará dentro de los Juegos Suramericanos que recibirá Cochabamba en 2018, razón que torna elemental la masificación “acelerada” de la disciplina.

La campeona olímpica de Río 2016, la española Carolina Marín, dio en dicha cita una muestra exquisita del abanico de aptitudes que se requiere para plantarse en la cancha durante tres sets de 21 puntos: resistencia, potencia, fuerza y agilidad, tanto en lo mental como en lo físico.

La realidad de Bolivia dista mucho de abrazar el sueño de formar prontamente una atleta de la talla que exhibe la europea. Ello no sucederá en un corto plazo, de acuerdo con un análisis rápido que hizo el titular de la Federación Boliviana de Bádminton, Jorge Pardo.

Uno de los obstáculos que “patea” el ente federativo para direccionar su apuesta es la falta de volantes originales, pues en Bolivia no se fabrican. Según Pardo, existen dichos proyectiles desde los 7 hasta los 15 dólares; y pueden malograrse hasta en dos días de utilización.

Conseguir las raquetas no representa un problema. Son duraderas y cuestan desde los 80 bolivianos hasta los 200 dólares.

La peruana Claudia Rivero, que estuvo en Londres 2012, mencionó durante una nota con un medio de su nación que el bádminton es de “explosividad”. Bolivia trabaja con una preselección de 13 personas que se perfila para los Juegos. En la lista están los hermanos cruceños Roly y Rudy Toledo, el cochabambino Esteban Limachi y la paceña Daniela Barrientos.

Bolivia aspira a no ser última

Las expectativas del país de cara a los Juegos Suramericanos Cochabamba 2018 no son descomunales. Con no ocupar la última plaza, la Federación Boliviana de Bádminton se da por satisfecha.

El tiempo de entrenamiento es corto, pues la cita se concretará en mayo de 2018. El titular del ente federativo, Jorge Pardo, sintetizó: “No podemos aspirar a mucho. Si hace cinco años había esta posibilidad del bádminton, yo estaba dispuesto a pelear el quinto lugar, pero ahora el objetivo sería no salir últimos”.

Hoy iniciará un campamento nacional en la Llajta, bajo la dirección de técnicos chinos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada