01 febrero 2012

Polo en Bolivia,el deporte con clase

ES UNA PRÁCTICA QUE RECIÉN EMPIEZA EN EL PAÍS | PERO QUE CADA VEZ TIENE MÁS SEGUIDORES.

Definitivamente no es un deporte para cualquiera, primero porque se necesita un buen respaldo económico para practicarlo y luego porque su exigencia es mucha, tanto para el jinete como para el caballo. Se necesita una simbiosis perfecta entre caballo y humano, y no es cosa fácil conseguirla.

“Somos aproximadamente 20 jugadores activos quienes conformamos la Asociación Boliviana de Polo en la actualidad”, explica Fernando López, presidente de esta entidad, quien desde que tiene uso de razón ha tenido contacto con los caballos y está trasmitiendo esa misma pasión a sus hijos.

“La práctica del polo empieza hace unos diez años en Bolivia, a través de varios amigos argentinos sobre todo. Ellos empezaron a jugar con el descampado y poco a poco el deporte fue creciendo. Uno decidió construir el condominio Polo Country Club, donde coloca una cancha semiprofesional y desde ahí que se empieza a tener cierta continuidad. Allí jugamos en la actualidad”, explica el empresario.

Hoy el deporte ya tiene dedicado un día especial, el Polo Day, un icono en eventos exclusivos en Santa Cruz al que asisten alrededor de 800 familias cruceñas para ver la final del campeonato, y el Abierto de Bolivia, además de otros torneos menores.

Hay varias firmas auspiciantes pero el Banco de Crédito es el más importante en el momento. Y aunque los jugadores activos son 16, ya que los otros miembros viven en el exterior o están constantemente de viaje, los juegos de fin de semana son una regla para quienes conforman, y tratan de fortalecer constantemente, la joven Asociación.

SÓLO PARA ALGUNOS

Pero el polo puede parecer todo menos un deporte sencillo o masivo. Cada jugador debe tener alrededor de cuatro caballos para poder jugar un partido, que se divide en cuatro “chukkers” de siete minutos. Difícilmente un caballo puede soportar dos “chukkers” seguidos por la enorme exigencia en velocidad que se le hace, por ello la necesidad de cambiar de montura constantemente.

La bola, que suele ser de madera o de plástico, se llama bocha y el palo, taco. Este palo está construido de madera flexible, como el bambú, para no lastimar a los demás jugadores o a los caballos. El objetivo del juego es anotar goles, sin importar la altura.

En cada equipo hay cuatro jugadores -un delantero, dos en el centro de la cancha y un defensa- que cambian de caballo entre tiempo y tiempo. Los puntajes de cada jugador se denominan “handicap”, y cuentan varios aspectos incluyendo el nivel de los caballos que utiliza el polista.

Los novatos son -2 y los maestros, que son tan sólo unos cuantos en todo el mundo, son los 10 goles. Si un partido empieza con goles en el marcador es porque uno de los dos equipos tiene menor handicap que el otro (al sumar el de sus jugadores) y por eso, para compensar, se le da ventaja. En Bolivia el mejor jugador tiene 1 de handicap.

“En el país tenemos un promedio de dos a tres caballos por cada jugador, y la gran novedad es que este año vamos a pertenecer a la Federación Internacional de Polo (FIP), que aglutina a todos los equipos del mundo. Ya salimos a jugar a Paraguay y a Corrientes, así que ya tenemos más experiencia”, explica Fernando López.

Actualmente los polistas bolivianos construyen una cancha más para poder adherirse a la FIP, la misma que ya está casi terminada en la zona de Chuchios, en Santa Cruz.

50 Y 50

Pero el éxito de un partido no sólo depende de la habilidad del jugador, el caballo tiene un rol fundamental; “se puede ser un excelente jugador, pero si el otro jugador tiene un caballo más hábil, con mayor flexibilidad, obviamente será mejor”, dice Fernando, que cuida fervorosamente a sus caballos, sobre todo a su yegua preferida. Un caballo para polo, en Bolivia, oscila entre los $us.3.000 y $us.5.000 y hasta más.

En el ámbito profesional un caballo de polo nace para ello, tiene su propio entrenador, comida balanceada, un ejercicio especial, etc. En Argentina, donde se tiene la mayor predominancia de este deporte en América Latina, se han creado razas especiales para el polo, cruzas entre el caballo inglés y el criollo argentino, el primero muy estilizado, y el segundo muy fuerte.

De acuerdo a López, el caballo boliviano es muy bueno para el polo y ya hay mezclas de caballos ingleses de cuarto de milla con caballos criollos bolivianos.

“Aunque nos falta todavía, nos divertimos mucho en la cancha, y eso es lo que nos importa realmente.”

Y aunque evidentemente los jinetes se divierten, lo cierto es que el polo es un deporte de alto riesgo, por lo que es imprescindible el uso de vestimenta reglamentaria que incluye un casco protector. La velocidad y la fuerza con la que se juega pueden causar accidentes fatales. Pocas son las compañías que se atreven a asegurar a un polista porque una caída puede ocasionar desnucamientos, roturas de columna, piernas, etc.

“Es un deporte donde uno tiene que ser calculador y frío, se debe tener dominio de uno mismo y de su animal y sobre todo es un deporte de caballeros”. Aunque son pocas, ya hay algunas mujeres que juegan al polo, todavía ninguna en Bolivia, aunque Fernando asegura que el interés entre las féminas es cada vez mayor. Y no sólo las chicas miran con curiosidad este deporte, cada vez son más los jóvenes que se apuntan para demostrar destreza, fuerza y equilibrio, además de una perfecta comunión con sus animales, en este deporte que crece en Bolivia.




¿Qué es el polo?

El origen del polo pudo estar en Persia, aunque no está claro, alrededor del siglo VI a.C. Lo hacían para entrenar a los jinetes de las unidades de caballería. Los historiadores, hablan de un posible origen en las tribus iraníes, ya que la literatura y el arte persas son claras pruebas. A este juego se le llamaba pulu, en Persia; sin embargo, en China, India y Tíbet, donde llegó más adelante, se le llamaba dakyu. A Occidente llegó por Manipur, que es un estado en el nordeste de la India, gracias a que a un representante del gobierno británico que vivía allí escribió una reseña sobre deporte, y así se difundió.


El primer partido de polo, que tuvo reseñas en la prensa inglesa, fue en 1871. En 1873 se creó el primer club de polo en Inglaterra, el Hurlingham seguido de Ranelagh. La Federación Internacional de Polo se fundó en 1983, con un acuerdo en las reglas entre la asociación Hurlingham de Inglaterra, la Asociación Argentina de Polo, y United States Polo Associations.


El Campeonato Mundial de Polo tiene lugar desde 1987 y juegan las selecciones nacionales más importantes del mundo. Se organizaba cada tres años, actualmente, se organiza cada cuatro.


La cancha debe medir de largo máximo, 275 metros; mínimo, 230 metros. De ancho: máximo 180 metros abierta, y 146 metros si es cerrada. De mínimo 160 metros abierta y 130 metros cerrada. La cancha tendrá una franja de terreno libre de 10 metros de ancho a cada lado de las líneas laterales y de 30 metros detrás de cada línea trasera. La cancha de juego junto a las franjas de terreno libre es la "zona de seguridad". (www.tododxts.com)